miércoles, 2 de noviembre de 2011

Bonus track: 3a Cursa Popular 10Km de Sant Vicenç dels Horts



El día 20 de Noviembre estaré casi en el final de mi puesta a punto para el Maratón de Donosti, y que mejor forma de rematarla que con 10 kilómetros a tope. Tras verlo en la planificación de este mes lo primero que pensé fue en una carrera popular para aprovechar el plus de motivación que supone competir. Justamente este día coincide con las elecciones generales, así que no me esperaba que hubiera cursa alguna planificada. Pero mira por donde que veo en Runedia que se celebra esta carrera joven cerca de casa y además a las 10 de la mañana.

Circuito con una única vuelta y algún que otro sube baja según el perfil disponible en la web oficial, intentaré bajar de 38' si me veo capaz tras los primeros kilómetros. El tiempo que haga puede ser un indicador bastante bueno de mis posibilidades en el Maratón una semana después.

Cambiando de tema, parece que después de tres días he conseguido recuperarme de la tirada larga del domingo a ritmo objetivo. Molestias en cuádriceps izquierdo e isquio derecho han remitido casi por completo. Esta semana mucho trote suave y descanso.

domingo, 30 de octubre de 2011

Semana 4: No pain, no gain




Estoy aniquilado, derrotado, fundido, no me queda nada de energía. La causa: el test de 32 kms a ritmo Maratón de hoy. El culpable: un servidor por no controlarse.

Martes, miércoles y jueves sumaba 42 kilómetros en rodajes de más o menos 15,10 y 15 kilómetros respectivamente. Sin referencias de tiempo reales por problemas con el móvil, creo que causados por dejar el chip Wifi y Bluetooth activados.

Por fin (sí, podéis llamarme masoca) he experimentado una pizca del sufrimiento que se puede padecer corriendo. Saber sufrir es un básico de un Maratón, y seguro que he entrenado ese aspecto a fondo en el mini infierno que he pasado hoy. Y eso que dos días de descanso, y una hora de sueño extra esta noche me hacían llegar fresco como una lechuga (o eso es lo que yo creía). Hoy ha sido mi primera vez.

La mañana se presentaba soleada, y la temperatura a las 8:30 ya era agradable, así que se podía esperar una temperatura aceptable a media mañana. Desayuno y poco antes de las once bajamos a Gavà para empezar desde la zona industrial. En tirantes y calzones cortos nadie espera pasar calor un 30 de Octubre, meeeeeeeec. Mucho Lorenzo y poca brisa playera. Salgo escopeteado en pos de un entreno histórico, miro el móvil en el kilómetro 2, y voy a 4 min/km clavado. Me siento invulnerable (pobre diablo) y decido mantener un ritmo similar el máximo tiempo posible, desoyendo los consejos de mi coach Carol, asistiéndome de geles y avituallamientos varios durante el recorrido. Meeeeeeeec, segundo error. Si sé que me va mejor ir de menos a más, por qué no lo hago?  Por qué?

Fruto de este segundo error, me sobreviene el flato bastante pronto, y muy amablemente se quedaría en mi diafragma para jorobar cuanto pudiera. Con el paso de los minutos (muchos), me acabo recuperando, parece que he conseguido una velocidad de crucero cómoda. Aún así, no quiero mirar mi ritmo porque prefiero que sean mi cuerpo el que lo dicte. Hasta el kilómetro 20, Entonces lo miro, y con ligera decepción veo que he ido a 4:14 aproximadamente durante ese tiempo. Esperaba haber ido más rápido teniendo en cuenta el inicio.

Al menos me siento entero y el GPS ha respondido esta vez. Meeeeeeeec, tercer error. Al rato, miro el móvil para saber si he llegado al kilómetro 25 ya que me tocaba tomarme gel, y en lugar de la pantalla del Sports Tracker me encuentro con la de introducir pin. Ahora ya no sabré mi registro en lo que se supone que es un test para saber mi ritmo de carrera, fantástico. Mazazo. Así que ya tocaba calcularlo todo a ojo de buen cubero. Mucho cansancio, sensaciones muy negativas en los últimos 5 kilómetros pero intentando mantener tanto el ritmo como la técnica de carrera. Para acabar de rematar la jornada, poco antes de acabar he sufrido dolores en una uña del pie, que por suerte han remitido ya que casi no me dejaban pisar.

Total de la semana: 74 kilómetros, un cansacio horrible y ¿la lección aprendida?