jueves, 25 de agosto de 2011

Cambio de ruedas

En el tiempo que llevo corriendo, una de las cosas que he aprendido es que las bambas son el principal instrumento del corredor y el resto de la equipación suele ser bastante accesoria. Es muy importante no escatimar en unas buenas bambas, ya que el pie, y por ende todo el cuerpo, nos lo agradecerá. Y también conviene renovarlas cuándo vemos que las bambas han perdido sus principales propiedades (en especial la amortiguación).

Muchas veces las zapatillas ofrecen un reluciente aspecto engañoso, que nos invita a pensar que pueden tragar todos los kilómetros que les echemos, a pesar que ya no sirvan para correr. En la práctica, nuestra propia percepción en la pisada y aparición de molestias inexplicables, serán buenos indicadores de que toca rascarse el bolsillo. Estadísticamente, se suele ver en diversas fuentes que las zapatillas duran de 800 a 1200 kilómetros dependiendo de diversos factores como son el terreno en el que las usamos, nuestro peso o nuestra técnica de carrera.

En mi caso, me duran más hacia los 800 que los 1200, algo comprensible ya que meto mucha pista y caminos a mis entrenos. He pasado por 3 calzados de entreno:
  1. Las Kalenji más tiradas del Decathlon. Mea culpa, estaba empezando y no sabía si me iba a aficionar al running así que me hice con las más tiradas para no pillarme las manos. Aproximadamente 200-300 kilómetros de run.
  2. Calzado minimalista?
  3. Unas Saucony Progrid Triumph 7. Zapatillas neutras con muy buena amortiguación, y sujeción del pie. La sensación que tuve al meter el pie viniendo de las Kalenji fue indescriptible. Por contra, poco apropiadas para un corredor ligero y con algo de pronación. Alrededor de 800 kilómetros, en los que alterné entreno y algo de competición.
  4. Probablemente, las zapatillas más bonitas que he tenido y tendré.
  5. Otras Saucony, en este caso las Progrid Omni 9. Zapatillas con algo de soporte para pronación y pensadas para preparar largas distancias, ahora mismo ya empiezan a estar algo desgastadas. Unas zapatillas que no me transmiten buenas sensaciones pero sí gran protección, ahora noto que su amortiguación ya no es lo mismo, apareciéndome alguna molestia en las rodillas. Sobre los 800 kilómetros hasta ahora. Tras pasar por la lavadora presentan el mismo aspecto reluciente que en la foto, pero su desgaste en el talón es ya notable.
  6. Demasiada protección para mi gusto
  7. Nike LunarGlide+ 2. Después de dos Saucony con mucha protección, buscaba algo más ligero para preparar y correr el maratón de Donosti. Así que, aconsejado por Sito Castelló de Runnering, dejo de lado mi fidelidad a Saucony.


La nueva adquisición (en otro color)
La primera toma de contacto con las Nike LunarGlide +2 ha sido muy buena, con 13 kilómetros y poco en 1 hora exacta con muy buenas sensaciones. Mañana 15 kilómetros con 3 a ritmo de competición y el domingo la tirada larga de 21 km en un escenario diferente y acompañado de amigos.

martes, 23 de agosto de 2011

Primeros intervalos maratonianos: 3x2000

Un tema muy controvertido es el de las series en la preparación del Maratón. Muchos no son partidarios de incluirlas en la preparación de dicha prueba, mientras que otra corriente defiende su uso teniendo en cuenta las diferencias de las series para afrontar unos 10 km o una Media Maratón.

Y estas diferencias nacen básicamente de la diferencia de kilometraje semanal entre afrontar un Maratón u otra prueba de menor distancia. Deberemos dosificar nuestro esfuerzo de manera que sea el máximo y sostenible durante mucho tiempo, lo que se conoce como Ritmo Umbral. Un ritmo que nos ayudará a optimizar nuestro VO2 máx, sin comprometer las sesiones posteriores. Un ejemplo sería hacer las series a ritmo de mejor marca personal en Media Maratón. Esta recomendación es sobretodo aplicable para las series largas (de 800 m en adelante).

Al hilo de las series/intervalos, hoy tocaba un 3x2000. En base a mis registros, mi ritmo en este entreno debería estar ligeramente por encima de 4 min/km. Pero, a la hora de la verdad..no sé hacer unas series en esos guarismos. Un impulso casi atávico me impulsa a proyectarme sobre el asfalto con la más ágil de mis zancadas, concentrándome en dar cada paso más rápido que el otro. No hay umbrales, no hay teoría, solo mis ganas de hacer estas series rápidamente. Por suerte todavía no son semanas de mucha carga, y el cuerpo puede recuperarse bien de cualquier sobre esfuerzo innecesario. Al final, después de nuevos problemas con el móvil, la sesión ha salido como sigue:
  • 10 minutos de calentamiento a ritmo cochinero.
  • 3x2000 con el último intervalo a 3:42 de media.
  • 5 km de recuperación a 5:20.
Mañana 12 kilómetros a ritmo base para seguir mejorando la base aeróbica. Hoy, paso por el taller mecánico para chapa y pintura de los típicos problemas de chasis de cualquier corredor popular.


domingo, 21 de agosto de 2011

Primeras semanas: sumando kilómetros

Semanas de base, donde toca ir incrementando poco a poco el kilometraje semanal para ir acostumbrando a las piernas a lo que les espera en los meses venideros. Con estos días de calor que estamos pasando, se hace muy difícil entrenar, y pese a que me gustaría hacerlo siempre a primera hora de la mañana o a última de la tarde, mi escasa voluntad organización me lleva a entrenar en las peores horas.

El viernes cayeron 15 kilómetros con muy malas sensaciones, piernas pesadas y flato en algunos momentos. Los 3 a ritmo de competición salieron bien, aunque los hice en terreno montañero con mucho bache, raíces y piedras ( ideal si lo que quieres es hacerte un esguince ).



Esta mañana, se presentaba como una incógnita ya que por mi cabeza rondaba la idea de correr el Duatló Sos Himalaya en Tarragona. Por varios motivos he decidido posponer el debut en duatlón para otra ocasión, aprovechando para hacer la tirada programada de 18 kms por montaña en ayunas. Mejores sensaciones que el viernes en un recorrido más exigente, ya que en lugar de la clásica vuelta de calentamiento por el Pi Gros, he optado por tirar directamente hacia el Pic de les Agulles. A media subida, vuelta atrás y hasta el Camp de Tir con el posterior retorno hasta casa.

Como único pero, cuándo llevaba 3 ó 4 kilómetros me ha dado por mirar el teléfono para comprobar el ritmo hasta el momento. Resultado: teléfono móvil apagado y cabreo monumental, ya que no he podido trackear el recorrido. Tal vez un Garmin 610 solucionaría estos problemas, lástima que no ens ho poguem permitir.