viernes, 9 de diciembre de 2011

Parón forzoso

Tras un gran momento en Donosti, toca saborear la cara amarga de correr, que no puede ser otra que las lesiones. Fatalidades del destino, me lesiono poco antes de la Mitja Marató de Vilanova, que se ha convertido en una suerte de carrera maldita para mí. Ya van dos lesiones consecutivas pre Vilanova, en mis dos únicas inscripciones, quizás en los dos momentos en que mejor forma física he estado. El año pasado fue por el tendón peroneo de la pierna derecha, y este ahora toca cambio de pierna y tendón.

 Mi segundo entreno después de San Sebastián sentí unas fuertes molestias al acabar. El motivo probablemente fue una bajada de montaña corta pero con alta pendiente. Una semana después sigo exactamente en el mismo punto. Mucho dolor al subir, bajar escaleras, y total imposibilidad de practicar carrera a pie o bici. Incluso me cuesta bastante andar a un paso natural, así que tocará descanso forzoso, hielo y antiinflamatorios.

La rodilla, un clásico en las lesiones de runners

Las primeras pesquisas apuntan a una tendinitis rotuliana, ya veremos como evoluciona. Este contratiempo anula mi plan de mejorar mis marcas personales poco después del Maratón, aprovechando la sobrecompensación. En supuesto caso que llegue a la Mitja Marató de Vilanova del día 18, me lo tomaré con mucha calma. Y la Cursa Dels Nassos está casi imposible ya que no quiero arriesgarme a pagar el dorsal estando lesionado.

Una semana sin calzarse las zapatillas de correr se hace muy larga. Y si no puedes ni coger la bici, se hace el doble de larga. Paciencia, buenos alimentos y mejores cuidados es lo que me hace falta!

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