lunes, 19 de diciembre de 2011

Crónica Mitja Marató de Vilanova

Nueve días de parón poco después del Maratón, tres entrenos ligeros durante la semana de la carrera, y la convicción de retirarme si notaba molestias en la rodilla izquierda. Con ese panorama me presentaba a la línea de salida de la XXIII Mitja Marató Ciutat de Vilanova.

Esta semana pude volver a los entrenos. El lunes, 5 kilómetros suaves para no perder del todo la forma. Los pude completar, pero no sin ciertas molestias. Descanso martes y vuelta a la carga el miércoles, un poco más de ritmo y un poco más de distancia, nueve kilómetros. Mejores sensaciones. Y el viernes quise correr durante algo más de tiempo, una hora, para comprobar que la recuperación estaba completada. No lo estaba y las molestias se agravaron. Por suerte, el tratamiento de hielo y antiinflamatorios surgió efecto y el viernes noche estaba jugando el partido de fútbol sala sin ningún tipo de problema.

El domingo amanecía frío, probablemente más que en el Maratón de Donosti. Me levanto algo justo de tiempo y desayuno frugalmente ya que quedan poco más de dos horas para la salida y no quiero sentirme muy pesado. Decido llevarme toda la equipación anti frío de la que dispongo y partimos hacia Vilanova. Tras aparcar, caliento un poco en el estadio donde está ubicada la llegada y escojo las capas necesarias para correr, es decir manguitos y guantes. Me posiciono bastante bien y espero el pistoletazo de salida, que me pilla casi por sorpresa.

Con más capas que una cebolla


En la situación que llegaba no sabía como respondería el cuerpo, pero aún así mi intención era la de darle un buen mordisco a mi anterior marca personal en Medio Maratón, de 1h32m09 s en la Mitja del Maresme del año pasado. Salgo fuerte, demasiado quizás, los tres primeros kilómetros los paso a ritmo de 3'53'' aproximadamente, entre zig zags para ganar posiciones. Poco después establezco mi velocidad de crucero en 3'55''. Me sorprendo a mi mismo en un par de ocasiones pensando en mi rodilla, pero la verdad es que no me dolió  en toda la carrera. Al poco, me encuentro un grupo de 5 ó 6 corredores que van a por 1h22m. Ahí me quedo, que siempre es más cómodo que correr en solitario. Pasamos el kilómetro diez en 39 clavados. Esta fue la parte buena divertida de la carrera.

Saludando como de costumbre.


En el once me empieza a molestar el de siempre, el isquio derecho. Intento aguantar un poco con el grupo, pero rápidamente me doy cuenta que me es imposible sostener ese ritmo. Bajo mi velocidad de crucero y con un goteo lento pero constante me pasan corredores. En el 13-14 pasamos por una zona de sube-baja de las que hay bajo los puentes. Del 14 al 17 viene lo peor, zona rompe piernas y alejada del núcleo urbano, lucho por no bajar mi velocidad. Los 4 últimos kilómetros son por el pueblo y se agradecen los ánimos de la gente en determinadas zonas, pero voy muy al límite de mis fuerzas. Los kilómetros se me hacen eternos, y hasta que no veo las pistas de atletismo no me animo un poco. Sé que puedo estar por debajo de la 1h24m y aprieto los dientes y subo el ritmo hasta cruzar la meta en 1:24:06 oficiales, 1:23:56 reales. Nueva MMP y esta me va a costar bajarla! Respiro aliviado y me voy directamente al servicio de fisioterapia. Otra más a la saca.

La meta al fin!


Algunas conclusiones de esta Mitja:
  1. Correr un Medio Maratón a cuchillo es muy duro. Más cuándo llevas dos semanas sin entrenar como Dios manda. Aún así, estoy muy contento con la marca conseguida.
  2. Un gel en el kilómetro 14 me habría venido de perlas, la próxima vez no me lo olvidaré en la chaqueta.
  3. Casi todas mis Mejores Marcas Personales son en parciales positivos. Es decir, corriendo más rápido la primera parte de la carrera que la segunda. La excepción es en Maratón, probablemente porque no quise arriesgar tanto, ya que la distancia invita a ser más reservón.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Parón forzoso

Tras un gran momento en Donosti, toca saborear la cara amarga de correr, que no puede ser otra que las lesiones. Fatalidades del destino, me lesiono poco antes de la Mitja Marató de Vilanova, que se ha convertido en una suerte de carrera maldita para mí. Ya van dos lesiones consecutivas pre Vilanova, en mis dos únicas inscripciones, quizás en los dos momentos en que mejor forma física he estado. El año pasado fue por el tendón peroneo de la pierna derecha, y este ahora toca cambio de pierna y tendón.

 Mi segundo entreno después de San Sebastián sentí unas fuertes molestias al acabar. El motivo probablemente fue una bajada de montaña corta pero con alta pendiente. Una semana después sigo exactamente en el mismo punto. Mucho dolor al subir, bajar escaleras, y total imposibilidad de practicar carrera a pie o bici. Incluso me cuesta bastante andar a un paso natural, así que tocará descanso forzoso, hielo y antiinflamatorios.

La rodilla, un clásico en las lesiones de runners

Las primeras pesquisas apuntan a una tendinitis rotuliana, ya veremos como evoluciona. Este contratiempo anula mi plan de mejorar mis marcas personales poco después del Maratón, aprovechando la sobrecompensación. En supuesto caso que llegue a la Mitja Marató de Vilanova del día 18, me lo tomaré con mucha calma. Y la Cursa Dels Nassos está casi imposible ya que no quiero arriesgarme a pagar el dorsal estando lesionado.

Una semana sin calzarse las zapatillas de correr se hace muy larga. Y si no puedes ni coger la bici, se hace el doble de larga. Paciencia, buenos alimentos y mejores cuidados es lo que me hace falta!

jueves, 1 de diciembre de 2011

Maratón de Donostia, mi crónica

Nunca es tarde si la dicha es buena. No sé si en este caso la dicha es buena, pero un poco tarde para escribir esta crónica seguro. De todas maneras, aquí va mi primera experiencia maratoniana, puede que no sea la más interesante, pero con que le sirva a alguien para conocer un poco mejor el Maratón me doy por satisfecho.

Después de dormir 5 horas escasas, la alarma del móvil me despierta a las 6. Me levanto fresco y con un sentimiento similar al de un niño el día de Reyes. Sé que en unas horas recibiré un gran regalo, pero la mañana será larga, y esta vez no es suficiente con haberse portado bien todo el año. A primera hora, desayuno copioso en el bufete libre, con la barriga bastante llena todavía de pinchos, tapas y abundantes manjares del día anterior. El siguiente paso es dirigirme a la comprobación de chip, algo que me podría haber ahorrado de haberme acordado cuando fuimos a recoger el dorsal. A las siete y cuarto, me toca dejar mis geles para el avituallamiento personalizado. A las siete y media todavía no lo han abierto, y para cuándo lo hacen, el juez me explica que el avituallamiento personalizado solo es útil para objetos grandes y visibles, ya que ellos lo único que hacen es ponerlo encima de una mesa con tu número de dorsal en el punto kilómetro indicado. Es decir, que el control en este avituallamiento brilla por su ausencia. En su defecto, el juez me dice que coloque a mi gente para dicha tarea, previamente habiendo permiso al juez de carrera más cercano. Vaya, eso no lo podrían poner en la web para los todavía no iniciados?  Entre ida, venida, esperas y explicaciones varias, pierdo un tiempo interesante para descansar.

Estreno de gala para la ocasión

Herramientas imprescindibles para un maratonista.


 Llegamos a la zona de la salida y casi instantáneamente, me entra la rutinaria necesidad de micción pre competición, así que aprovecho el calentamiento para dirigirme a los servicios de Anoeta. Al regresar, me reuno con mi staff técnico ya al completo, momento en que elegimos detalles finales de la equipación.


Ajustando la lazada

Me coloco en mi zona de carrera y espero el pistoletazo de salida consciente de que va a ser una matinal larga. Mi estrategia es muy clara, pasar el Medio Maratón entre la hora y media y la hora y treinta y cinco minutos. Tiempos cómodos para no reventar, y a la vez  suficientemente ambiciosos para poder acercarme lo más posible al deseado sub 3h si me veo muy fino después del 30.

Cazado de lleno en la salida.
Kilómetro 7, la frescura de los compases iniciales
La carrera empieza y en un abrir y cerrar de ojos he establecido mi velocidad de crucero en 4:20-25 min/km. Estoy empapándome del ambiente, tratando de disfrutar lo máximo posible de cada instante de carrera, no todos los días se debuta en Maratón. Situado en algún lugar entre el globo de las 3 horas y el de las 3 horas y cuarto, voy pasando corredores paulatinamente. Diviso al gran Ricardo Abad, que ese día corría su 423 Maratón consecutivo, y como buen fan suyo aprovecho para saludarle, felicitarle por su récord y decirle que es mi debut (¿Me tendría envidia por ello?). Sigo fiel a mi plan y no acelero más de la cuenta, pero llegando al kilómetro 15 me doy cuenta que no queda nada para entrar en la parte seria de la carrera. Sigo disfrutando, pero algo más consciente de correr bien, y de manera natural, se forma una grupeta de 3 que vamos a por lo mismo: las 3 horas y poco, y a ver si suena la flauta del sub 3h. Al poco, empiezo a notar más cargado de la cuenta el isquio derecho, y empiezan a asomar por mi cabeza los fantasmas de retirada. Por suerte,entre batallitas, presentaciones, consejos y opiniones llegamos al Medio Maratón en 1h31m43s reales, y parece que me voy olvidando de mis molestias. No va mal la cosa, pero es en la segunda parte de carrera donde se puede ir todo al garete.

Los kilómetros van cayendo, y yo estoy más preocupado en guardar gasolina que en arañar segundos al cronómetro. El grupo pierde a su primer componente poco después del 25, donde mi equipo de apoyo me suministra el primer repostaje sólido.

Aquí la grupeta de 3 con la que corrí gran parte de la carrera.

Saludando a los incondicionales

Kilómetro 30, entramos en la zona del Muro. La hora de la verdad. Tomo mi último gel, suministrado por la organización, antes de encarar el último giro  de 180º del recorrido, en el kilómetro casi 35. Este es el momento más duro psicológicamente por varias razones: recorrido feo, poco público en la zona, ligera subida y cansancio acumulado. No obstante, somos conscientes que llegar al giro es media carrera, así que me conciencio para seguir igual. Por otra parte ya veo que bajar de tres horas va a ser muy difícil, que tendría que clavar ritmos de 4 min/km en los kilómetros que quedan. Entro en una distancia totalmente inexplorada donde cada punto kilométrico es una pequeña conquista.

Ya no recelo nada del isquio, y llegando al túnel previo a la Concha, mi compañero se va quedando por molestias en los gemelos. Poco a poco casi inconscientemente, voy subiendo un poco mi ritmo, a la par que adelanto corredores. Me ofrecen otro gel, pero lo rechazo por sentirlo ya innecesario. La gente se agolpa a ambos lados de la calle, y no cesan de animar a gritos de Oso ondo y Aupa, a lo que respondo siempre que puedo con la más sincera de mis sonrisas. El detalle de que además te animen por tu nombre es impagable y el ambiente unido a mis sensaciones hace que cada vez me envalentone más. Hasta llegar al 41 donde desisto, me empiezan a molestar mucho las plantas de los pies por ampollas, amén del cuádriceps izquierdo que empieza a estar falto de fuerza. El último kilómetro se me hace duro, por la ligera ascensión y el pavimento de adoquines, que no soporto. Solo tengo dos corredores delante y detrás un gran vacío hasta el próximo atleta. Entrando al estadio tengo fuerzas para apretar un poco, y adelanto a estos dos corredores, miro hacia la tribuna y disfruto el momento. Encaro la recta de meta, no sé si aliviado, contento, exhausto o orgulloso, mirando a ambos lados esperando encontrar a mis fans (después me dirían que miré demasiado tarde). El reloj marca 3 horas y 2 minutos (tiempo real 3h1m31s), levanto los brazos y pienso en el camino recorrido en los meses anteriores. Levanto los brazos y cruzo la meta. Busco con la mirada a Carol, y al cabo de un par de minutos puedo encontrarla junto a Marina y Óscar. Misión cumplida.


El momento cumbre.

Después subo a reunirme con los míos (no sin cierto esfuerzo), y con las amistades que nacen en el asfalto, para disfrutar de lo logrado en una intensa mañana.


Con Óscar, gran runner y mejor persona.

Satisfecho? Sobretodo muy cansado...
Carol, líder del equipo de apoyo con el pañuelo azul, yo y Marina que también se ha aficionado a correr, esto es una epidemia contagiosa!
Iban, un crack de A Coruña con el que hice piña media carrera.


Hay un instante en el que estás absolutamente relajado por lo que acabas de hacer. Pero el gusanillo del running es muy cabrón, así que no tardas ni cinco segundos en pensar en futuras carreras. Siempre hay nuevos retos, objetivos más ambiciosos, otro tipo de carreras o distancias por correr, y de momento, me apetece seguir en la brecha. De momento, que me quiten lo bailao.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Semana 0: Camino a Donosti #maratondonosti

Cinco meses viviendo con la cabeza en clave de Maratón, cuatro de preparación específica. Muchas horas de carrera continua, series, salidas en Btt, y también senderismo. Otros tantos días acabando entrenamientos duros sin aliento, con las piernas suplicando un descanso tras un kilometraje excesivo. Algún que otro casi atropello, torceduras de tobillo, molestias de rodilla, gemelo, sóleo, cuádriceps e isquiotibial. Le he dedicado muchísimo espacio en mis pensamientos a este día, y ahora se encuentra a mi alcance y nada ni nadie me lo puede arrebatar ya, pase lo que pase en la carrera.

Si hace dos años me dicen que este fin de semana estaría corriendo un Maratón, seguramente me lo hubiera tomado a guasa. No me gusta abusar de los refranes pero,  nunca digas de este agua no beberé. Después de correr unas cuántas carreras de 10km y una Media Maratón, decidí pasar a prepararme para la distancia de Filípides. ¿Por qué? Inconsciencia, orgullo, mística,..no lo sé. El caso es que me despierta cierta curiosidad ver como responderé al sufrimiento en los instantes finales de la carrera. Chocarme con el muro, saltarlo, rodearlo, tirarlo abajo o sencillamente ignorarlo...
Después de este tiempo he cambiado de opinión. Lo díficil de un Maratón es tener constancia en tu plan de entrenamientos. Creo que he tenido suficiente para prepararme, siendo fiel a todas mis citas con el asfalto, a pesar de días donde ni cabeza ni cuerpo daban para más. Creo que esta es una de las cosas que he afrontado con más motivación en lo que llevo de vida. Supongo que mi cabeza me pide algo así para creer en mí un poco más.  A lo mejor busco exorcizar mis problemas y bloqueos a través de esta experiencia. Se pueden buscar miles de razones, pero la cuestión es que he recorrido todo el camino y este es el resultado.

Estrictamente hablando de mi preparación, he acumulado desde junio unos 1250 kilómetros de running aproximadamente. Me queda un resquicio de duda acerca de mi comportamiento en el final de carrera por no haber hecho más tiradas largas, pero confío en que hayan sido las suficientes. Muchas de 21 kms, dos o tres de 25 aproximadamente y una máxima de 32 a ritmo objetivo. No he hecho un gran kilometraje, la semana máxima ha sido de 80 kilómetros. A estos números, habría que sumarles unos 400-500 kilómetros en Btt, y unos 100 justitos de senderismo. Todo aporta.

Comentar de paso que esta semana me he sometido a una prueba de esfuerzo maximal. Mi valor de VO2 umbral es de 57.1 ml/kg/min. Mirando en diversas calculadoras de ritmo, se extrapolaría a un 2:50 aproximado en Maratón, cosa evidentemente no va a suceder. No obstante es un indicativo que estoy en buen estado de forma y tengo posibilidades de hacer sub 3h.

Esta semana ha sido muy suave, con la bajada necesaria para llegar fresco al Domingo. Dos entrenamientos de 12 y 10 kilómetros. El primero a ritmo base y el segundo en progresión.


 
 Resumen Maratón San Sebastián 2010


Mañana ya salimos hacia San Sebastián, con la intención de disfrutar un poco de la ciudad antes de la gran cita. Pero antes espero publicar otra entrada..

domingo, 20 de noviembre de 2011

Semana 1: Tapering, por fin #maratondonosti

No he corrido todavía un Maratón, pero ahora ya puedo decir que me siento casi un maratonista, creo que me lo he ganado merecidamente en estos meses de entreno. Ya no hay marcha atrás posible. Para bien o para mal, el domingo 27 de Noviembre estaré enfrentándome a la distancia del gran Filípides.

Todo el trabajo duro está hecho, completado en esta semana. En la última que se avecina, ya de tapering puro y duro, solo me esperan dos entrenamientos para sumar 22 kilómetros antes del gran día. Pero primero recapitulemos lo que me ha sucedido esta semana, que se me ha hecho muy larga por agotamiento psicológico.

La semana anterior sufrí como un *$%& entre mil y una molestias, pero el martes ya estaba en un estado físico aceptable para quemar asfalto. Doce kilómetros y un poco más sin exigir mucho a un cuerpo exigente de descanso, en el entreno más rutinario de la semana. Miércoles tocaba un poco más de caña, cinco a ritmo suaves y 7 a ritmo de competición, que hice bastante controlados a 3'54''. Y jueves por fin el último día de series en toda mi preparación, un 3x3000 con 4' de descanso entre series que salieron a ritmos de  3'57'', 3'45'' y 3'43'', respectivamente. Sábado cerrando con las tiradas largas, 21 kilómetros metiendo bastante montaña de por medio. Y el domingo los 10 kilómetros de Sant Vicenç Dels Horts, para cerrar con la semana de puesta a punto..aquí va una breve crónica:

Caliento 1 kilómetro escaso y hago un par o tres de rectas en progresión antes de ir directo hacia la línea de salida. Me coloco de los primeros, algo que creo me ha ayudado a correr mejor que otros días. La razón es que empezar haciendo esláloms no es precisamente relajado, los cambios de ritmo al inicio creo que no me van bien. Poder coger tu velocidad sin tapones previos no tiene precio.

Estamos a punto de salir, veo que el cordón de mi zapatilla izquierda está demasiado cerca del suelo y decido hacerle un lazo extra.. y justo escucho el pistoletazo de salida! Aún así tengo tiempo para incorporarme antes de ser arrollado por los más de 650 runners que nos reunimos en esta bonita matinal atlética. Voy cómodo y rápidamente encuentro mi sitio en la carrera. Durante los dos primeros kilómetros me dejo llevar por la euforia inicial y paso el kilómetro 2 en algo menos de 7 minutos, es decir, por debajo del 3'30'' el km! Evidentemente sabía que eso no iba a durar, y más viviendo in situ el perfil (que yo me imaginaba planito viendo la imagen en la web, menudo ojo de halcón el mío), así que decido tomármelo con algo más de calma.

Kilómetro 2 con algo,pasando por la alfombra intermedia.

Entre toboganes constantes me planto en el 5 en algo más de 18 minutos. Para entonces no me noto tan ligero pero no voy cerca de mi límite. Del 6 al 7 tengo ligeras molestias en el diafragma, pero por suerte consigo evitar el flato bajando un poco más el ritmo. En esos momentos de bajón me adelantan 4 corredores como motos. Intento engancharme, pero rápidamente veo que su ritmo es superior al mío y los tengo que dejar marchar muy a mi pesar. Así pues, voy recupérandome de nuevo y al llegar a los dos últimos kilómetros ya estoy otra vez corriendo cómodo. Pasado el 8 doy un pequeño tironcillo y recupero una posición,  y otra más en el último kilómetro. La llegada pica para arriba cosa mala, y a pesar de no llegar excesivamente pletórico, me voy acercando al pack de cuatro que antes me rebasó, faltándome unos metros para alcanzarles. Al final, paso el crono en 37:19 reales con una sonrisa de oreja a oreja por la carrera que me ha salido.

No hubo ataque suicida como en anteriores ocasiones.

Resumen de la semana:
  • Martes: 12.78 km 5:04 min/km.
  • Miércoles: 5 km suaves a 5:36 min/km más 7 km a 3:54 min/km
  • Jueves: 2 km calentamiento a 5:28 min/km, 3x3000 a 3'57'', 3'45'', 3'43'', con enfriamiento de 3 a 6:05 min/km.
  • Sábado: 21 km a 4:50.
  • Domingo: 10 km a 3:44 min/km.
 Total de la semana: 70 kilómetros.

Así pues, semana muy completa culminada con la MMP del domingo. Sinceramente, esperaba bajar de 38', pero viendo el circuito en el que lo he hecho valoro mucho más la marca realizada.  Estea carrera no era el objetivo, pero me demuestra que si el domingo se me da bien, puedo bajar de las tres horas como pretendo.

En cinco días ya estaré en Donosti para disfrutar del Maratón y de la ciudad, pero antes hay que ultimar los preparativos. San Sebastián, allá voy!





domingo, 13 de noviembre de 2011

Semana 2: Sin piedad


Ahora sí que sí, dos semanas para el gran día y ya toco con la punta de los dedos el proceso de disminución progresiva, a.k.a tapering. Esta no ha sido ni mucho menos una semana fácil, ya que tanto musculatura como articulaciones no han estado por la labor de aumentar el kilometraje sin dar señales de alerta.

Uno de mis errores más frecuentes es darle un ritmo demasiado vivo a los rodajes largos. El lunes empezaba la semana, y estando descansado de la semana anterior no podía sino completar 15 kilómetros a un ritmo más alto de lo necesario. Sabía que me esperaban 3 días consecutivos, unas series el viernes y una tirada larga cañera en domingo, pero al final son las sensaciones corriendo las que me gobiernan.

No contento con ello, el rodaje de 10 k a 4'20'' del martes decidí seguir con mi inconsciencia congénita, para completarlo 15 segundos el kilómetro por debajo de lo previsto. Aún a sabiendas de que lo acabaría pagando, me daba igual exprimirme un poco más porqué si no el entrenamiento no era lo suficientemente duro, o eso es lo que me pasaría por la cabeza... Lo que no supuse era que esa chulería la pagaría en forma de molestias aquí y allá toda la semana.

El miércoles, un entrenamiento sencillo de resistencia base de 15 kilómetros se convirtió en una penitencia de hora y cuarto minutos. Como ya me sentía muy cargado antes de empezar, tenía la firmeza de no acelerar en ningún momento...tampoco hubiera podido. Moviéndome todo el entreno en los 5 minutos por kilómetro, el isquiotibial derecho dio bien por saco los últimos 5. Durante todo ese tiempo no creo que mi técnica de carrera fuera muy ortodoxa, algo que me ha perjudicado seguro en otros grupos musculares. Por si eso no fuera suficiente, también sufrió mi aparato ocular tras ver de pleno a un caganer gavanenc, que no pudo más que parapetarse penosamente tras los arbustos de la rotonda de Can Torelló. A día de hoy aún me sangran los ojos.

El miércoles a la tarde, ya me dolía la zona tendinosa entre rodilla y cuádriceps. Sólo me quedaba un 4x2000 de nada y los 25 de hoy domingo. Las molestias en el isquio tampoco se acababan de ir. Perspectivas poco halagüeñas.

Mejoro ligeramente jueves, y viernes parece que las molestias remiten casi del todo, no hay escapatoria posible de las series. Y salen notablemente, pero todavía mejor es ver como los dolores van a menos. Por la noche, gran partido con Gavasella (crónica) y nos enganchamos a la Liga definitivamente. Este equipo es muy grande, no hay nada como un buen partido con ellos para disfrutar del viernes noche. No todo va a ser deporte de resistencia :)

Y domingo han vuelto los problemas, aunque por suerte solo han durado los 4-5 primeros kilómetros. He sentido unas molestias muy dolorosas en la espinilla izquierda. Me inclino a pensar que no es periostitis, ya que el dolor no era hacia el interior, aunque tendré que estar al tanto. Sospecho que los calcetines pantorrilleros Kanergy del Decathlon tienen algo que ver en ese sucio asunto. Tras plantearme abortar la salida, para mi alivio la cosa ha mejorado y he podido completar un entreno genial con 25 kilómetros más acumulados en las piernas.La salida ha mezclado asfalto y montaña, con algún desnivel majo, ritmos lentos, ritmos medios y ritmos rápidos (para mí), todo ello aderezado con un chaparrón que me ha venido que ni pintado. No hay nada mejor que los domingueros y boletaires ocasionales, miren tu sonrisa de oreja a oreja bajo la . Dejo el track aquí por si a alguien le interesa:




Me he recuperado muchísimo mejor que en la salida de los 32 kilómetros, así que perfecto. Además, sumo dos nuevas medallas a mi colección de cutre-hitos personales atléticos:
  1. Primera semana en la que llego a 80 kilómetros.
  2. Entrenar cuatro días consecutivos, de domingo a miércoles.

Resumen de la semana:
  • Lunes: 15.27 km 4:28 min/km.
  • Martes: 10.12 km 4:05 min/km.
  • Miércoles: 15.49 km 4:52 min/km.
  • Viernes: 3 km calentamiento a 5:11 min/km, 4x2000 a 3'50'', 3'44'', 3'48'' y 3'43'', y enfriamiento a 5:33 min/km.
  • Domingo: 25 km a 4:41 min/km.
Total de la semana: 80 kilómetros.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Semana 3: Último respiro

Semana con poca cosa para explicar. Tres entrenos sin mucha historia. Lo justo para no perder la forma y poder recuperarme bien.

Empezó el martes con diez kilómetros suaves, donde por momentos parecía que mis piernas no me pertenecieran, tirantez en la rodilla izquierda, dolores varios,..vaya lo que se dice hecho un pingajo. Dos días de descanso más y otro entreno suave, esta vez de 12 kilómetros apretando un poco el último. Y hoy idéntico pero subiendo una marcha en los dos últimos kilómetros. Sensaciones buenas, con la perspectiva de haber dejado atrás las molestias. Rodando por debajo de los 4' estos últimos 2 kilómetros, cosa que no sucedía desde las series de 1 kilómetro dos semanas atrás.

Y el proceso de adaptación al clima adverso esperado sigue su curso, ya que esta vez ha llovido mucho y he podido probar por primera vez la equipación que llevaré el día D. Aprovecharé otra entrada para desgranar mi elección de cara a Donosti. De momento, solo puedo decir que me siento muy cómodo con la lluvia, mientras que el viento, ejem, mejor no hablar de él. Todo es cuestión de encontrar una buena grupeta donde cobijarse lo mejor posible.

Quedan tres semanas, suficientemente pocas para que empiece a notar las primeras mariposas en el estómago. Y yo las voy alimentando con vídeos como este:


Resumen de la semana:
  • Martes: 10.20 km 5:37 min/km.
  • Viernes: 12.52 km a 5:26 min/km.
  • Domingo: 12.27 km a 5:13 min/km.
Total de la semana: 35 kilómetros.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Bonus track: 3a Cursa Popular 10Km de Sant Vicenç dels Horts



El día 20 de Noviembre estaré casi en el final de mi puesta a punto para el Maratón de Donosti, y que mejor forma de rematarla que con 10 kilómetros a tope. Tras verlo en la planificación de este mes lo primero que pensé fue en una carrera popular para aprovechar el plus de motivación que supone competir. Justamente este día coincide con las elecciones generales, así que no me esperaba que hubiera cursa alguna planificada. Pero mira por donde que veo en Runedia que se celebra esta carrera joven cerca de casa y además a las 10 de la mañana.

Circuito con una única vuelta y algún que otro sube baja según el perfil disponible en la web oficial, intentaré bajar de 38' si me veo capaz tras los primeros kilómetros. El tiempo que haga puede ser un indicador bastante bueno de mis posibilidades en el Maratón una semana después.

Cambiando de tema, parece que después de tres días he conseguido recuperarme de la tirada larga del domingo a ritmo objetivo. Molestias en cuádriceps izquierdo e isquio derecho han remitido casi por completo. Esta semana mucho trote suave y descanso.

domingo, 30 de octubre de 2011

Semana 4: No pain, no gain




Estoy aniquilado, derrotado, fundido, no me queda nada de energía. La causa: el test de 32 kms a ritmo Maratón de hoy. El culpable: un servidor por no controlarse.

Martes, miércoles y jueves sumaba 42 kilómetros en rodajes de más o menos 15,10 y 15 kilómetros respectivamente. Sin referencias de tiempo reales por problemas con el móvil, creo que causados por dejar el chip Wifi y Bluetooth activados.

Por fin (sí, podéis llamarme masoca) he experimentado una pizca del sufrimiento que se puede padecer corriendo. Saber sufrir es un básico de un Maratón, y seguro que he entrenado ese aspecto a fondo en el mini infierno que he pasado hoy. Y eso que dos días de descanso, y una hora de sueño extra esta noche me hacían llegar fresco como una lechuga (o eso es lo que yo creía). Hoy ha sido mi primera vez.

La mañana se presentaba soleada, y la temperatura a las 8:30 ya era agradable, así que se podía esperar una temperatura aceptable a media mañana. Desayuno y poco antes de las once bajamos a Gavà para empezar desde la zona industrial. En tirantes y calzones cortos nadie espera pasar calor un 30 de Octubre, meeeeeeeec. Mucho Lorenzo y poca brisa playera. Salgo escopeteado en pos de un entreno histórico, miro el móvil en el kilómetro 2, y voy a 4 min/km clavado. Me siento invulnerable (pobre diablo) y decido mantener un ritmo similar el máximo tiempo posible, desoyendo los consejos de mi coach Carol, asistiéndome de geles y avituallamientos varios durante el recorrido. Meeeeeeeec, segundo error. Si sé que me va mejor ir de menos a más, por qué no lo hago?  Por qué?

Fruto de este segundo error, me sobreviene el flato bastante pronto, y muy amablemente se quedaría en mi diafragma para jorobar cuanto pudiera. Con el paso de los minutos (muchos), me acabo recuperando, parece que he conseguido una velocidad de crucero cómoda. Aún así, no quiero mirar mi ritmo porque prefiero que sean mi cuerpo el que lo dicte. Hasta el kilómetro 20, Entonces lo miro, y con ligera decepción veo que he ido a 4:14 aproximadamente durante ese tiempo. Esperaba haber ido más rápido teniendo en cuenta el inicio.

Al menos me siento entero y el GPS ha respondido esta vez. Meeeeeeeec, tercer error. Al rato, miro el móvil para saber si he llegado al kilómetro 25 ya que me tocaba tomarme gel, y en lugar de la pantalla del Sports Tracker me encuentro con la de introducir pin. Ahora ya no sabré mi registro en lo que se supone que es un test para saber mi ritmo de carrera, fantástico. Mazazo. Así que ya tocaba calcularlo todo a ojo de buen cubero. Mucho cansancio, sensaciones muy negativas en los últimos 5 kilómetros pero intentando mantener tanto el ritmo como la técnica de carrera. Para acabar de rematar la jornada, poco antes de acabar he sufrido dolores en una uña del pie, que por suerte han remitido ya que casi no me dejaban pisar.

Total de la semana: 74 kilómetros, un cansacio horrible y ¿la lección aprendida?


domingo, 23 de octubre de 2011

Semana 5: On Fire


Se acabó lo bueno. Las dos semanas de menos kilometraje e intensidad ya quedan atrás, y solo volverán para el ansiado tapering. Esta semana ha vuelto la marcha con más distancia recorrida, y un ritmo global muy vivo surgido de la frescura que da el descanso y de mi inconsciencia, tal vez.

Como viene siendo habitual, mi semana de entrenos comienza el martes, con un rodaje de 12 kilómetros acabando fuerte los 3 últimos...en principio. En la práctica, empiezo a correr según el plan previsto, pero las piernas van dictando velocidades más altas; 4'26'', 4'25'', 4'23'',.. hasta llegar a 4'03'' antes de apretar fuerte en los últimos 3, que salen a 3'43''.

Miércoles a cumplir el expediente con 10 kilómetros a 4'39'', no era día para heroicidades. Descanso conveniente hasta el viernes, cuándo tenía una cita con mis grandes amigas las series; 7 x 1 km. Calentamiento hasta el paseo de la playa, para aprovechar esa magnífica recta arriba y abajo una y otra vez. Salieron fantásticamente, empezando la primera a 3'38'' en progresión hasta una última serie a 3'22'', con media de 3'30''. Con eso supero con nota uno de los entrenamientos más duros que me quedan hasta Donosti. Genial.

Y hoy cierre semanal con una tirada larga en ayuno fresquita y divertida. Salgo por la ruta habitual, cuándo al llegar a Begues Park decido hacer un pequeño cambio de dirección, para dar algún rodeo extra por la zona. Después de varias subidas de pulsaciones y mini acelerones a causa de chuchos poco amistosos, asisto a una de las escenas más bizarras en mis entrenos hasta la fecha. Mientras paso al lado de una casa, veo a dos chavalitos jugando con una pelota, a la vez que en el umbral de la casa dos chuchos de dimensiones mastodónticas dan rienda suelta a su pasión impúdicamente, pintando un lienzo grotesco. Un WTF en toda regla. Me recupero de tan esperpéntica imagen, y se repiten las sensaciones del martes, comodidad y ligereza. Al llegar al Sant Lluís me pasa al lado una grupeta de Btt, momento que aprovechan para comentar mi ritmo y entablamos una conversación acerca de como preparar el Maratón. Casi sin advertirlo, subo un poco el ritmo en esos instantes, y después sigo fuerte km tras km, hasta que al final hago mi mejor Media Maratón hasta la fecha con 1h29min.

Al acabar asumo que me he pasado un poco, pero espero no acusarlo en el test de 32 km del próximo domingo que me servirá para decidir el ritmo de carrera en Maratón. Ya va siendo hora de atar algunos cabos de infraestructura y organización, que solo un mes me separa del ansiado momento.




Resumen de la semana:
  • Martes: 12.45 km a 4:11 min/km
  • Miércoles: 10.66 km a 4:30 min/km
  • Viernes: 15' calentamiento suave + 7 x 1km a 3:30 min/km + 15' enfriamiento
  • Domingo: 21.13 a 4:15 min/km
Total de la semana:  56.64 kilómetros aproximadamente.

domingo, 16 de octubre de 2011

Crónica XXX Cross Casa de Aragón

Hoy ha caído otra cursa popular más, una que he disfrutado en una dimensión diferente respecto a las otras. Y es que, aunque como a todos me gusta correr para marca, mejor dicho disfruto bajando tiempos, correr una popular como entrenamiento tiene un color especial.

Esta carrera para mi tiene además el aliciente de ser mi bautizo runnero, y el encanto de estar al lado de casa y no ser nada multitudinaria. Esta vez, además, me presentaba en la línea de salida con dos amigos del Gavasella, Sergio y Enrique, que tenían sus respectivos objetivos de tiempo. El último se iba a mover en el abanico de los 46-48 minutos, sobre los 4:40 min/km, ideal para un entrenamiento como el que me tocaba hoy. Después de una gran insistencia por mi parte, conseguí vencer sus reticencias iniciales a que le hiciera de liebre/acompañante, consiguiendo así un compañero de entreno de lujo para la ocasión.

A las 9 y poco llego al punto de encuentro con Enrique, desde donde nos dirigimos trotando hacia la Bòbila.  Una vez ahí, unas 4-5 vueltas al estadio para completar un calentamiento decente, nos reunimos con Chechi, y directos a la línea de salida tras completar el warm up.

Enrique, Sergio, y un servidor antes del inicio.
Nos colocamos bastante bien, pero a medida que la gente va llegando, perdemos posiciones a ritmo desenfrenado. Empezamos al lado del globo de Corredors.Cat de 50', con la idea de ir alejándolo paulatinamente. Se da el pistoletazo inicial y las aglomeraciones en los primeros metros hacen que nos tengamos que adaptar al ritmo del pelotón hasta poco después de salir del estadio. Ahí todavía rodamos con el globo de 50', al cuál echo un capote ante las tempranas y feroces críticas con su gestión del ritmo de carrera, que si 5'15'', que si 5'40'', que si patatín, que si patatán...

Después, la carrera ya se desatasca y cogemos nuestro ritmo, que al principio es bastante bueno para los intereses de Henke. Vamos gestionando bien las subidas y en las bajadas nos dejamos llevar manteniendo el ritmo. Las sensaciones se resumen con estas dos fotos.


Saludando confiados al inicio.

Pose clónica y moral por las nubes.

Pero las recientes lesiones y falta de rodaje de Enrique nos van mermando poco a poco. Su MMP se supone ya difícil, aunque no cejamos en nuestro empeño en ningún momento. Subsistimos lo que queda de carrera, con varios bajones y resurecciones durante la misma, llegando cerca del final con proyección de 47 alto, lo que significaba salvar los muebles.

Me propongo a mi mismo no esprintar al final y le digo a Enrique que no lo haré salvo que alguien nos lo haga en la llegada al estadio (por ahí no paso). Vamos entre medio de grupos, así que todo indica que podré superar mi adicción al rush final de carrera. En estas, un tío que iba con el gancho  toda la carrera aprovechándose de nuestros rebufos, nos adelanta a falta de 500 m y acelera al entrar en la pista para lucirse de cara a la galería..craso error. Al principio parece que la arrancada no va en serio, pienso que no durará y salto tímidamente, pero el tío tiene un puntito extra..esto va a ser más divertido de lo que me pensaba. Cálculo a ojo la distancia que nos separa entre nosotros y con la meta, ajustando mi velocidad con precisión suiza para rebasarle lo más cerca de la llegada posible. Al final consigo mi propósito, que no era otro que arrebatarle toda la gloria del esprint. Aquí podéis ver la evolución del proceso:



Objetivo fijado. Enrique al fondo mirando el crono que marca su gps.




Saboreo cada décima de segundo previa a la llegada.



Gozosa llegada a la línea de meta. Vendetta!


Al final, entramos en menos de 48' reales con la satisfacción del entreno cumplido y haber pasado una buena mañana. Chechi llegaría en 55', quejándose amargamente de la organización por la dureza del circuito. Mención especial para todo el equipo de soporte y aficionados que hemos tenido esta mañana, padres de Enrique, mi padre, y Noe y Carol, sobretodo a las dos últimas por el extenso reportaje fotográfico.

Con este entreno, sumo 4 entrenos semanales, alrededor de 44 kilómetros casi todos ellos suaves o a ritmo base, que es lo que tocaba esta semana. Además una hora de Btt fuerte y con desniveles.

Todo suma!

domingo, 9 de octubre de 2011

Semana 7: Menos es más

Otra semana que cae con los entrenos cumplidos, aunque esta (como la siguiente) ha sido más bien suave. Después de las 3 semanas de carga, toca regenerar con poca intensidad y mucho menos volumen. Tres días de carrera a pie y uno de Btt para reforzar algunos de los grupos musculares que no se trabajan gastando suela.

Inauguraba la semana el miércoles con un cochinero espléndido de 10 kilómetros, convirtiéndome en el tocino más lento de toda la pocilga.

Miércoles 12 kilómetros con 3 de ellos a ritmo de competición. Estaba muy fresco después del descanso que llevaba en los últimos días, así que la cosa no se dio nada mal y pude completar un entreno muy decente sin traspiés inesperado como la semana pasada.

Ya nada más hasta el sábado, donde volvía a coger la Btt (mención especial para Orbea, por tardar casi un mes en cambiar una horquilla que ellos mismos me vendieron defectuosa) para completar 1 hora y media por pistas y senderos de Begues y alrededores (subida a la Desfeta y casi llegada hasta el Mas de les Fonts). Echaba de menos ir con la burra, dando golpes de riñón en las subidas y disfrutando de las bajadas medianamente técnicas donde me desenvuelvo como un pez en el agua..o más bien donde me peleo con la bici para no darme la torta de mi vida y que toda la preparación se vaya a pique.

Hoy domingo, como casi siempre, tocaba el entreno de calidad semanal. Un tipo de entreno con el que no estoy del todo familiarizado, un progresivo. Veinte kilómetros donde los 10 primeros debían salir más o menos a 5 min/km, los siguientes 5 a 4:30 min/km y los últimos 5 a 4:15 min/km. Como los domingos siempre suelo estar en Begues, y esta vez no había ganas de bajar con el coche a entrenar a Gavà, tocaba someterse una vez más a los trazados rompe piernas Beguesianos. Y por si no había suficiente, estoy aquejado de dos pequeñas molestias-contracturas en el cuádriceps izquierdo, además de dolores lumbares, que me suelen aparecer después de jugar de portero de fútbol sala. Un panorama más bien desolador.

Me pongo a correr dispuesto a olvidarme de todo y me siento fresco, cómodo tanto de piernas como de respiración. Los dos primeros kilómetros me salen a 4:45 de media, pero consciente que eso no forma parte del plan de entrenamiento decido conscientemente bajar el ritmo. Paso el kilómetro 10 en 48:52, toca dar un pequeño cambio de ritmo, pero no lo hago tan pequeño y me salen los siguientes 5 kilómetros a 4:17 de media. Es muy difícil clavar los tiempos, pero como me sigo encontrando bien vuelvo a dar otro cambio de ritmo para acabar los últimos 5 a 3:59 y la sensación de que este progresivo vale su peso en oro. Ahora sí viene una semana totalmente de recuperación, la necesito como agua de Mayo.

Contento con mi camiseta de la Mitja del Maresme.


Resumen de la semana:
  • Martes: 10.31 km 5:38 min/km.
  • Miércoles: 12.52 km a 4:29 min/km.
  • Sábado: 24.61 km de Btt a 16.91 km/h con 366 m de desnivel positivo.
  • Domingo: 20.04 km a 4:30 min/km.
Total de la semana: 42.87 kilómetros aproximadamente.

domingo, 2 de octubre de 2011

Semana 8: Ni tanto ni tan calvo

Esta semana daba fin el mesociclo de volumen, ahora me esperan dos con 40 y pocos kilómetros semanales e intensidades suaves, para luego encarar la recta final de la preparación de Donosti. Respiro aliviado por dejar durante unos días los entrenos a tope y abandonarme a los siempres agradecidos trotes porcinos.

Los entrenos siguen pasando inexorablemente para lo bueno y para lo malo, y en mi cabeza ya empiezo a hacer cábalas de tiempo para el día D. Mis previsiones cambian cada día, al estilo de los mercados bursátiles. Sé que me tengo que quedar con el hecho de estar trajabándomelo bien, siguiendo las pautas que debo seguir, y dando lo mejor de mi. Eso suena bien, pero estoy en plena fase de marquitis y luchar contra mi instinto competitivo es tiempo perdido. La semana ha venido a ser tal que así:

Como siempre, lunes descanso y martes inicio de los entrenamientos. Un rodaje de 15 kilómetros por Begues, a ritmo de 4:38. Porter28 sigue estabilizado y los mercados están tranquilos.

El miércoles, vuelta a mis queridos entrenos de alta intensidad; 7 kilómetros a tope. Recordaba lo que me pasó la semana pasada con los 10, y aún así volví a tropezarme con la misma piedra (que no es la del jueves, ojo). Después de los 3 primeros kilómetros a 3:40 y el 4º a 3:48, siento en mi diafragma derecho el preludio del flato. Intento contraer un poco, apretar y liberar la zona acompasadamente con la respiración..pero ya es tarde y mientras acabo el 5 a 4:13 ya veo que tendré que lidiar con él durante al menos unos minutos. Paso el 6 recuperándome con más pena que gloria a 4:24, para clavar en 4 el último. Porter28 desciende en barrena, con el consiguiente gozo del ínclito tradercillo  "I dream on another recession" Alessio Rastani.

Tras un día de descanso en el mercado, el viernes tocaban 18 kilómetros con 3 a ritmo de competición. Este paquete de medidas ya estaba previsto antes de la crisis porteriticia, pero los resultados que pudiera generar se antojaban vitales para aplacarla. Tras unos inicios dubitativos, en el momento cumbre de la jornada se logró incrementar la confianza de los mercados con 3 kilómetros a ritmo de competición con sensaciones de lujo,  consumándose unos minutos después el acontecimiento bursátil del día. A punto de finalizar el kilómetro 10-11, en pleno contexto de desaceleración transitoria, y en su ansia de mirar a largo plazo, la economía topa con una pequeña piedra (baldosa, en este caso) traicionera. El mercado da, literalmente, un vuelco en décimas de segundo..pero se repone rápidamente con una hábil voltereta a una mano, digna de la mejor Nadia Comaneci. Al final, 2 kilómetros de regalo por mal cálculo de la distancia de vuelta, lo que confirma que el crash sufrido alguna repercusión tuvo.

La semana se cerraba hoy con un rodaje semi-montañero de 21 kilómetros, que ha salido según lo previsto, ritmo de 4:50 , siempre de menos a más y sin molestias.

Camino del Pi Gros de Begues.

Resumen de la semana:
  • Martes: 15.21 km 4:38 min/km.
  • Miércoles: 7.02 km a 3:55 min/km.
  • Viernes: 20.14 km a 4:30 min/km.
  • Domingo: 21.10 km a 4:50 min/km.
Total de la semana: 63.5 kilómetros aproximadamente.

El próximo día 16, se celebra el Cross de La Casa de Aragón de Gavà. Si puedo me pondré un dorsal para disfrutar relajadamente del ambiente de las carreras populares con algunos compañeros del Gavasella. Seguiremos informando! :-)






domingo, 25 de septiembre de 2011

Semana 9: Intensidad y volumen

A dos meses del día D, empiezo a avistar en el horizonte las semanas más duras del plan. Pero de momento me conformo con los entrantes que esta semana ya me he zampado. Se presentaba larga la semana, ya que llevaba unas cuántas sin entrenar 5 días de carrera a pie y otras tantas sin correr 3 días consecutivos.

El martes 12 kilómetros con 3 a ritmo de competición y con el gps totalmente de vacaciones, y al día siguiente tocaban 10 kilómetros dándolo todo. Y salieron mejor que nunca, a 36:48, pero de más a menos, acabando con flato, y con regalos del gps mediante. Calenté mejor que habitualmente, ya que la ocasión lo requería. Estiramientos dinámicos, unos minutos de carrera continua muy suave y 3 ó 4 rectas en progresión. Empiezo en ligera subida hacia la rotonda de Begues, yendo como de costumbre en dirección al Parc Del Mileni a velocidad constante de 3:30 y pico, hasta que el gps me regala medio kilómetro a media de 2:28 (tiembla Makau!). Prosigo callejeando hasta salir por el puente de la vía, manteniéndome en la misma horquilla de tiempo.En esos momentos, me siento exultante, pero no será por mucho tiempo..bajo a los 3:42 el 5º kilómetro y el sexto resurjo para hacer un 3:37, pero a costa de dar más de lo que debo...Un flato tremendo me asola en el séptimo kilómetro completándolo a 4:10, y después en los tres últimos salvo los muebles a una media de 3:51. Acabo sin aliento, pudiendo sentir las miradas extrañas de los clientes de una terraza cercana..pero más contento que unas castañuelas.

El viernes corro 15 kilómetros con 3 a ritmo de competición, nuevamente sin referencias válidas. Sábado, un rodaje diferente y muy agradecido, 8 kilómetros de trote bajo la lluvia, más una buena y sana alimentación, con un gofre de chocolate y plátano de merienda y una hamburguesa casera de cena.

La prueba del delito
Y hoy 18 kilómetros acabando con los 3 últimos más fuertes, con mucha fluidez. Respetando los ritmos de rodaje, cosa que a veces me cuesta un poco ya que siempre tiendo a ir más rápido de lo que debo en rodajes simples. Semana sin contratiempos (a.k.a. lesiones) y con buenos entrenos. Seguimos a velocidad de crucero!

Resumen de la semana:
  • Martes: 12 km a ritmo desconocido.
  • Miércoles: 10 km a "3:41" min/km.
  • Viernes: 15 kilómetros a ritmo desconocido.
  • Sábado: 8.15 km a 4:41 min/km.
  • Domingo: 18.53 km a 4:41 min/km.
Total de la semana: 63.68 kilómetros aproximadamente.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Corriendo con Google Music




Casi siempre que salgo a correr, me apetece escuchar música. Me gusta escuchar de todo, no busco algo que me marque un ritmo de carrera. Reconozco también que soy algo perro, es decir, no soporto tener que estar añadiendo/eliminando canciones constantemente al reproductor. En mi caso no dispongo de Ipod ni  Mp3 similar con elevada capacidad de almacenamiento, sino de un móvil Android con poco espacio de almacenamiento y tarifa de datos. Es decir, que se impone la vía del streaming.

Me encanta Spotify, y más después de probarlo gratis durante un mes, pero el precio de 10 euros al mes de la versión Premium me parece algo caro. Grooveshark también me gusta, pero te cobran 9 euros por la versión Anywhere que da acceso a la aplicación móvil. Así que el abanico se reduce a Winamp, la beta de Google Music, o, si lo que nos va es la música libre, la aplicación de Jamendo. Estos días he estado probando un poco la beta de Google Music.

Es básicamente un servicio de streaming de nuestra música en la nube, gratuito de momento. La beta fue presentada en Mayo, y está disponible solo por invitación, en principio exclusivamente para Estados Unidos. Digo en principio, ya que se puede acceder a esta beta en cuatro pasos perfectamente explicados en este artículo de la página El Androide Libre.

Después, nos bajaremos una pequeña aplicación que se encargará de todas las gestiones relativas a la sincronización de nuestra música con el servidor. Consta sólo de dos pestañas útiles:

Carpetas o bibliotecas a sincronizar

Opciones de sincronización

Una vez ahí, hay que superar otra barrera, hacernos con la aplicación para Android. Dos opciones:
  • Descargarla mediante el Market. Para ello, hace falta simular un operador americano en lugar del nuestro y así tener acceso a la versión americana del Android Market.Utilizaremos la aplicación Market Enabler que solo funciona con acceso root al terminal. 
  • Si no se es root, siempre puedes buscar el archivo .apk con el instalador. (por ejemplo, este por cortesía del Androide Libre).
La aplicación móvil también es muy sencilla, y con poquitas opciones, pero los dos días que la he probado (una muestra estadística completísima, cierto) no he tenido ningún corte de sonido. Pero permite la característica de cachear listas enteras, algo interesante si no queremos quemar nuestro plan de datos y tenemos suficiente espacio en el terminal.

Por lo que respecta a correr, la semana está siendo movida, y con novedades interesantes.Parece que estoy en el buen camino con etrenos duros, intensos, y molestias que parecen desaparecer. Seguiremos en la brecha.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Semana 10: Sumando más base

Pasada la semana de recuperación, es necesario volver a subir poco a poco la carga para ver cómo reacciona y se acostumbra el cuerpo. Menos ritmos suaves y de competición,  y todo a ritmo base, con alguna pequeña licencia el último kilómetro de cada salida. Lo mejor de la semana es que tengo mucha sensación de frescura y facilidad a ritmos de 4:40 min/km, y lo peor ha sido notar como las molestias han vuelto a trasladarse una vez más, esta vez del tendón de Aquiles a la fascia plantar.

La semana se planteaba in crescendo, con rodajes de 10, 12, 15 y 18 kilómetros, en martes, miércoles, viernes y domingo. Y la verdad es que no ha sido una semana precisamente con mucha historia..todos los entrenos muy parecidos en cuánto a ritmo: entre los 4:33 y los 4:37 min/km. Quizás a veces debería controlarme para correr más cerca del 4:50, pero siempre procuro estar concentrado en no pasarme de revoluciones. Cada día que pasa me siento más seguro de que el plan de entrenamientos va dando sus frutos, y que el sacrificio que en ocasiones supone motivarse antes de salir a correr no es en balde. En cualquier caso, tengo que tener cuidado con mis molestias mutantes, ya que hace algunas semanas que no entreno totalmente libre de molestias. Es algo que me gustaría erradicar en las próximas semanas, no quiero estar pensando en que alguna lesión me inhabilite  poco antes o durante Donosti.

Resumen de la semana:
  • Martes: 10.52 km a 4:36 min/km.
  • Miércoles: 13.55 km a 4:36 min/km.
  • Viernes: 16.03 km a 4:33 min/km.
  • Domingo: 18.09 km a 4:37 min/km.
Total kilómetros: 58.19

domingo, 11 de septiembre de 2011

Semana 11: Descarga y vuelta a empezar

Después de 3 semanas subiendo consecutivamente las distancias, tocaba bajar de nuevo la carga para que las piernas recuperen frescura y evitar pasarse de rosca. Para que os hagáis a la idea, reduciendo de 66 la anterior semana a poco más de 38 los últimos 7 días...

Ahora toca vuelta a la carga; una semana con rodaje a resistencia base y algo de bici, que dará paso a un final de mes cañero, con mucho trabajo de calidad. Llevo dos semanas incorporando entrenamientos HIIT de flexiones y sentadillas, uno me servirá para que mi cuerpo no se desequilibre a lo cruasán inverso, y el otro reforzar zonas vitales para la carrera a pie.

El miércoles 10 kilómetros a trote cochinero, concentrado en ir lo suficientemente lento para recuperar bien y con algo de miedo por las leves molestias en el tendón de Aquiles derecho. Viernes, 13 y medio, igualmente a ritmo suave con algo de chispa en medio para que las piernas no se acostumbren a la buena vida. Hoy domingo, siguiendo con la tónica relajada de la semana, otros 15, aunque con una variación interesante, 3 a ritmo competición en medio del entreno más acabar con uno a tope. Especialmente satisfecho de este último kilómetro, que me ha salido a 3'15'' con buenas sensaciones. Tendría que revisar antiguos entrenamientos, pero creo que es mi Mejor Marca Personal en la distancia del kilómetro.



Resumen semanal:
  • Miércoles: 10.07 km a 5'27'' min/km.
  • Viernes: 13.56 km a a 5'19''min/km.
  • Domingo: 15.02  km a a 5'15''min/km.
Total: 38.65 km

Pensando en San Sebastián, me he dado cuenta que me faltan muchos cabos por atar. Empezando por la nutrición pre/durante/post carrera, siguiendo por la elección del material para la misma (miedo me dan las condiciones meteorólogicas que pueda tener el día D) y acabando con la configuración de la estrategia de ritmo en carrera. Creo que con los consejos de mi entrenador Andreu y la experimentación en entrenos podré despejar estas incógnitas..todo sea con tal de no chocarme con el muro, y si lo hiciera, tirarlo abajo de manera inmisericorde.

Bona Diada a tothom!

jueves, 8 de septiembre de 2011

De qué hablo cuando hablo de Correr



Haruki Murakami es un novelista japonés, célebre por títulos como Norwegian Wood o El Fin del Mundo y un despiadado país de las maravillas. Regentaba un local de jazz, hasta que poco a poco fue introduciéndose en el mundo de la escritura, mientras que en paralelo desarrollaba sus habilidades como atleta de resistencia.

En este libro expone su credo literario y vital, a base de recordar sus experiencias más personales en ambos campos, haciendo especial hincapié en su necesidad de ejercitar el cuerpo para poder hacer frente al veneno literario que corre por sus venas.  Entre estas experiencias destacan algunas como su primera Maratón en Atenas corriendo por cuenta y riesgo para elaborar un reportaje, o su Corro, luego existo en referencia al estado trascendental que dice haber alcanzado durante una carrera de ultrafondo de 100 kilómetros. También habla de refilón de los diferentes estadios del corredor: búsqueda de marcas, estancamiento, búsqueda de nuevos objetivos (Triatlón en su caso).  

De lectura amena, es fácil verse identificado en algunos fragmentos si se es runner, ya que Murakami describe perfectamente algunos sentimientos que se despiertan en el corredor. Por contra, en ocasiones el texto resulta algo repetitivo y soso. Aún así, lo recomiendo, ya que además se puede leer en muy poco tiempo.

Puntuación: 7/10

miércoles, 7 de septiembre de 2011

A doce semanas

Cada uno corre por diferentes motivos. Algunos lo hacen por perder peso, otros por desconectar del trabajo, o simplemente por liberar endorfinas.. hay miles de razones. En mi caso, puedo decir que empecé a hacerlo por mejorar mi forma física y verme mejor, pero poco a poco esa motivación fue diluyéndose en importancia para dar paso a otras. Me gusta vaciar la mente cuándo corro, y cualesquiera que sean mis problemas van desapareciendo cuándo me concentro en el tap tap de mis bambas.

Tampoco es momento de ponerse trascendental, porque entre otras cosas, la metafísica del running tiene mucho que ver con el ultrafondo, y eso ni lo he catado ni lo haré pronto. Me conformo con acercarme a 70 kilómetros semanales y visualizar la meta en Donosti, más que suficiente para mí. Martes: 15 km con dos finales a tope. Algo ahogado en los últimos kilómetros, quizás por hacer el resto del entreno demasiado alegre. El jueves, la tirada habitual de 15 km con 3 a ritmo de competición. Esta vez mucha mejor ejecución, aunque algo lastrado por la reaparición del puñetero flato. Viernes un rodaje simple de 10 km. Y ayer la joya de la corona semanal, tirada larga que tendría que haber salido de 25 km, pero salió sobre los 26, según mis cuentas de la vieja.

Domingo y tirada larga en verano suena a madrugar para no sufrir los efectos del calor. Pero si una mala noche te impide madrugar como quieres, toca apechugar y correr en las horas de más calor. Si además eres de los de entrenar en ayunas y la alimentación de la noche anterior no ha sido la ideal (montaditos) la cosa se complica. Por contra, el cambio de escenario al Paseo Marítimo de Gavà y Castelldefels traía consigo un recorrido mucho más plano que en el que venía entrenando habitualmente. También contaba con compañía en bici (gracias a mi apoyo #1 Carol), con el plus moral y logístico que supone, ya que así tengo hidratación y geles sin tener que acarrearlos, además de conversación y fotografía deportiva gratis. Empezamos con el chip Amarrategui puesto, no vaya a ser que la máquina falle por exceso de revoluciones. Durante la primera parte del recorrido las sensaciones son muy positivas, zancada fluida, sensación de devorar los kilómetros fácilmente..y además una brisa fresca inmejorable para correr.

Frescura de inicio

Llegados a la hora, decidimos seguir hasta Port Ginesta, que se encontraba a unos 10 minutos de distancia, y es entonces cuando empiezo a hidratarme con isotónico. La segunda parte del recorrido se me hace algo más dura, ya que la brisa desaparece y mi sensación de calor no paraba de aumentar (nota mental: coger otro bidón con agua para tirar por encima hubiera venido de fábula).
Aún y así, tengo fuerzas y no hay atisbo de pájara, por lo que no hubo necesidad de gel energético. Aunque bien pensado, quizá haya que ir probando geles en estas tiradas largas para ver qué, cuándo y cómo debo abastecerme el día D.  Todavía puedo mantener la conversación con relativa fluidez, lo que indica que no me estoy sobreexprimiendo. A falta de un gps fiable, creo que el entreno estuvo sobre los 26 kilómetros y una media aproximada de 4:50 minutos el kilómetro, así que satisfecho del entrenamiento. Un pasito más en esta larga preparación para llegar al Maratón con garantías.

Mala cara?

Resumen de la semana:
  • Martes: 15 km a aproximadamente 4:20 min/km.
  • Jueves: 15 km a 4:32 min/km.
  • Viernes: 10.4 km 4:36 min/km.
  • Domingo: 26 km a 4:50 min/km.
Total: 66 kilómetros.

Esta semana toca descarga para en las sucesivas aumentar de nuevo el kilometraje. Quedan doce semanas y ahora viene lo bueno.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Subiendo volumen

En el momento que decides preparar un Maratón por primera vez, sabes que llegarán semanas con más carga de kilómetros de lo que estés acostumbrado hasta el momento. Los 10K y Medias Maratones no requieren tanto kilometraje y se nota, vaya si se nota. En este momento, no he llegado a las semanas que se suponen de más carga, y estoy pasando de los 60 km semanales, algo no espectacular pero para mí totalmente nuevo.

A pesar de mi situación vital/laboral actual, no siempre es fácil organizarse los entrenos, y menos cuándo tocan compromisos sociales. Así pues, tocaba entrenar viernes y domingo, días que estaría en una casa rural con amigos. Viernes tocó madrugar bastante para poder echar la tirada de rigor, despertador a las cinco y cuarto de la mañana y en diez minutos ya estaba trotando por Begues con el frontal encendido, por si las moscas. Pese al sueño y lo extraño de correr a esas horas, noté el cuerpo inusualmente activado, corriendo con mucha fluidez y comodidad. Domingo tirada larga en la casa rural aprovechando para conocer los pueblos de la zona. Embauco a algunos de mis amigos para correr los 21 kilómetros de rigor, aunque al final solo somos dos los valientes que nos levantamos a disfrutar de los parajes que nos ofrece el Pla De L'Urgell, con sus característicos maizales, pasando por Vilanova de Bellpuig, Bellpuig i Preixana en una día con unas condiciones climatológicas muy agradecidas. Y ayer, ya de vuelta, 15 kilómetros con dos a tope al final, y nuevamente problemas con la medición Gps del móvil.

Entrenamiento semanal:
  • 10' calentamiento + 3 x 2000 + 5 km enfriamiento a ritmo suave.
  • 13.24 km a 4:32 min/km.
  • 15.15 km a 4:26 min/km.
  • 21.15 km a 5:15 min/km. 
Total de la semana: 62.59 km.

Muy contento de mi evolución y también de mi rápida adaptación a las zapatillas nuevas, ya que no siento que esta vez haya hecho falta domarlas, como en anteriores ocasiones.

 Para acabar, os enlazo a un artículo muy certero que he leído en la siempre interesante web MyBestChallenge, donde se menciona la falta de equidad de los medios deportivos para con algunos deportes considerados minoritarios, haciendo especial énfasis en la poca repercusión mediática que tiene un nuestro país un fenómeno de clase mundial como Kilian Jornet.



jueves, 25 de agosto de 2011

Cambio de ruedas

En el tiempo que llevo corriendo, una de las cosas que he aprendido es que las bambas son el principal instrumento del corredor y el resto de la equipación suele ser bastante accesoria. Es muy importante no escatimar en unas buenas bambas, ya que el pie, y por ende todo el cuerpo, nos lo agradecerá. Y también conviene renovarlas cuándo vemos que las bambas han perdido sus principales propiedades (en especial la amortiguación).

Muchas veces las zapatillas ofrecen un reluciente aspecto engañoso, que nos invita a pensar que pueden tragar todos los kilómetros que les echemos, a pesar que ya no sirvan para correr. En la práctica, nuestra propia percepción en la pisada y aparición de molestias inexplicables, serán buenos indicadores de que toca rascarse el bolsillo. Estadísticamente, se suele ver en diversas fuentes que las zapatillas duran de 800 a 1200 kilómetros dependiendo de diversos factores como son el terreno en el que las usamos, nuestro peso o nuestra técnica de carrera.

En mi caso, me duran más hacia los 800 que los 1200, algo comprensible ya que meto mucha pista y caminos a mis entrenos. He pasado por 3 calzados de entreno:
  1. Las Kalenji más tiradas del Decathlon. Mea culpa, estaba empezando y no sabía si me iba a aficionar al running así que me hice con las más tiradas para no pillarme las manos. Aproximadamente 200-300 kilómetros de run.
  2. Calzado minimalista?
  3. Unas Saucony Progrid Triumph 7. Zapatillas neutras con muy buena amortiguación, y sujeción del pie. La sensación que tuve al meter el pie viniendo de las Kalenji fue indescriptible. Por contra, poco apropiadas para un corredor ligero y con algo de pronación. Alrededor de 800 kilómetros, en los que alterné entreno y algo de competición.
  4. Probablemente, las zapatillas más bonitas que he tenido y tendré.
  5. Otras Saucony, en este caso las Progrid Omni 9. Zapatillas con algo de soporte para pronación y pensadas para preparar largas distancias, ahora mismo ya empiezan a estar algo desgastadas. Unas zapatillas que no me transmiten buenas sensaciones pero sí gran protección, ahora noto que su amortiguación ya no es lo mismo, apareciéndome alguna molestia en las rodillas. Sobre los 800 kilómetros hasta ahora. Tras pasar por la lavadora presentan el mismo aspecto reluciente que en la foto, pero su desgaste en el talón es ya notable.
  6. Demasiada protección para mi gusto
  7. Nike LunarGlide+ 2. Después de dos Saucony con mucha protección, buscaba algo más ligero para preparar y correr el maratón de Donosti. Así que, aconsejado por Sito Castelló de Runnering, dejo de lado mi fidelidad a Saucony.


La nueva adquisición (en otro color)
La primera toma de contacto con las Nike LunarGlide +2 ha sido muy buena, con 13 kilómetros y poco en 1 hora exacta con muy buenas sensaciones. Mañana 15 kilómetros con 3 a ritmo de competición y el domingo la tirada larga de 21 km en un escenario diferente y acompañado de amigos.